
Tic tac,tic tac,el familiar ruido de las muletas contra el suelo, que a menudo consigue ponerme cada vez más nerviosa, me recuerda lo que estoy a punto de hacer,los nervios se incrementan y me veo obligada a reducir el paso y coger aire profundamente,intentando sin éxito tranquilizarme.
-Se me debe oír desde el piso de abajo-pienso entonces,acelerando al vislumbrar aquella puerta al final del pasillo,olvidando la promesa que me había hecho a mí misma de ir despacio,de modo que me diera tiempo a pensar lo que tenía que decirle.
Sales al pasillo y me observas desde el marco de la puerta,notó el rubor y el calor que invade mis mejillas,sin embargo, esta vez,el frío,no es culpable.
Con un gesto indicas que pase,y así lo hago evaluando de nuevo aquella habitación donde hemos pasado tanto tiempo juntos,aquellas paredes blancas que han oído tantos reproches,aquellas paredes que casi me han visto llorar,aquellas paredes que han visto la manera de buscar y acariciar mis manos entre las tuyas,aquella habitación que ha oído tantas promesas rotas,y a la vez hermosas.Nada,ha cambiado,no aparentemente,la misma mesa circular en el centro y 4 sillas alrededor de ella,es lo primero que consigue atraer mi mirada,tras dejar las muletas en el suelo,me siento en la silla de siempre,te colocas detrás mío y me arrimas entonces,un gesto romántico que me hace sonreír,aunque algunos días y en algunos momentos me den ganas de matarte.
Te echó a la cara lo que me molesta de ti,y tú lo asumes.Las lágrimas comienzan a salir de mis ojos,y me abrazas,explorando mi espalda con tus manos,deteniendote en el cierre del sujetador un instante.
No sé que estoy haciendo ahora,besándote en el rostro explorandolo poco a poco,acercando mis labios a los tuyos,pequeño territorio prohibido.
Te deseo,y lo sabes,no obstante eso no me asusta,en mi cabeza se entremezclan recuerdos e ideas nuevas,susurras que no tenga miedo,que siempre estarás conmigo,y no sé por qué pero el tono de tu voz y la sinceridad que muestran tus ojos,me hacen creer en ti,sonríes y poco a poco nos vamos entregando el uno al otro,y pensar que somos tan diferentes,que vivemos en el mismo mundo,hablamos la misma lengua y estamos alumbrados por la misma Luna,durante un instante,nuestras pequeñas diferencias no parecen existir porque estamos juntos,a pesar de todo....estamos juntos.





